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| Casos sobre la Hidroterapia del Colon |
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Hemos comentado en alguna ocasión en estas mismas paginas la importancia de la limpieza en profundidad del Intestino Grueso, para mantener el organismo en un estado de desintoxicación idóneo.
Recordemos asimismo uno de los axiomas de la Medicina Natural respecto a la limpieza del colon, que es imprescindible para afrontar cualquier tratamiento en patologías crónicas si queremos obtener un resultado positivo apreciable.
Y es que definitivamente, las enfermedades crónicas, sobre todo si están, como es habitual en nuestro medio, sobremedicadas, cursan con alteraciones a nivel intestinal que modifican el funcionamiento normal del colon, tanto en lo referente a la evacuación (diarreas, estreñimiento), como a la absorción y la repercusión sobre otros órganos y sistemas.
Pero el objetivo de estas líneas es hoy dar a conocer algunos ejemplos de tratamiento, en los que, o bien los resultados o bien las características de la terapia los vuelven interesantes.
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Caso Nº 1: Mujer de 36 años
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El motivo de la consulta era en este caso el estreñimiento, un estreñimiento pertinaz que arrastraba desde hacia veinte años.
Interrogada sobre otros problemas, no relataba ningún otro, solo se lamentaba de su problema intestinal.
Transcurrida la primera sesión sin nada reseñable, acudió a la segunda, y al llegar una semana mas tarde a la tercera, ante la pregunta de rigor sobre como se encontraba, - yo me refería a su estreñimiento-, su respuesta me sorprendió:
- Muy bien doctor. Desde hace unos días vuelvo a tener huesos en los tobillos.
Evidentemente, no era que antes no tuviera "huesos en los tobillos", sino que en dos semanas sus pies, tobillos y piernas se habían deshinchado tanto que los maleolos habían vuelto a hacer protuberancias bajo la piel.
Según ella, hacia años que al tocarse los pies únicamente encontraba su piel hinchada, edematosa, tan cargada de agua que le había borrado los relieves óseos, pero estaba tan acostumbrada a ello que no pensaba que pudiera tener solución.
Ni que decir tiene que estaba encantada. ¡Ah! Y su ritmo de evacuación intestinal empezaba a mejorar.
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| Caso nº 2: Varón de 39 años |
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Era un deportista con alimentación racional y hábitos saludables. Dos circunstancias le habían llevado hasta la consulta de Hidroterapia de Colon aconsejado por un médico naturista: Un dolos discontinuo, leve, en el ángulo hepático del colon, y un cortejo sintomático típico de una prostatitis crónica: polaquiuria, nicturia, etc.
Todo podría ser mas o menos justificable sí no fuera por el hecho de que ambos problemas los arrastraba desde que tenia once años.
El tacto rectal evidenciaba una próstata de tamaño y consistencia normales en su edad, sin ningún signo patológico y la exploración abdominal era anodina. Alguna vez, tras una radiografía le habían diagnosticado de "gases"
En el curso de la segunda sesión, se vio salir por el visor un objeto blanquecino, algo mas pequeño que una aceituna, que chocaba con ruido contra las paredes del tubo.
Tras él, otros cuatro siguieron la misma senda. Sorprendidos por el evento, al regresar a la tercera sesión, su expresión era de felicidad:
- En primer lugar, me dijo, durante toda esta semana, no me he levantado a orinar ni una sola vez de noche y casi no tengo molestias.
- Y respecto al dolor bajo el hígado, había desaparecido.
Para el final había dejado la solución del enigma, que había sido solucionado por su madre- eran cinco cuentas de un collar de alabastro que se había tragado cuando tenia nueve años y se habían quedado aprisionadas en el ángulo hepático del colon ocasionando los sintamos ya citados. Naturalmente el problema desaparecido con la expulsión mediante la HIDROTERAPIA DE COLON.
CARMELO BALLESTEROS ESTEBAN (Licenciado en Medicina y Cirugía y Experto en Hidroterapia de Colon)
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| Caso nº 3 |
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El paciente se quejaba de problemas en una pierna y en un pie; de úlceras (abiertas, extendidas y parcialmente encostradas en el talón, el empeine y en la parte anterior del pie y tobillo derecho). Los problemas de la pierna empezaron dos años antes de la época en que se hizo examinar. Antes había sido tratado por varios médicos, sin éxito. Las úlceras empeoraron. Durante más de un año no pudo usar zapatos. Hacía tres semanas que no podía ponerse calcetines, a causa de que se le habían incrementado las erupciones de las úlceras. Su presión sanguínea era de 80/58. El paciente se quejaba de pies y manos fríos.
Historial. Durante siete años y medio había sufrido fuertes diarreas. Tenía siete u ocho evacuaciones al día. No se había aliviado ni con los medicamentos que adquiría en las farmacias ni con los que le recetaban los médicos. Fue hospitalizado a causa de un ataque de cálculo renal. Los especialistas opinaron que se operara; él rechazó la operación. Por recomendación de su esposa empezó a automedicinarse con vitaminas y complementos nutricionales. No se repitieron más los ataques de hígado desde esa época. (Las pruebas de laboratorio después de los exámenes mostraban que tenía un nivel de cratinina de 0.6 mg/dl, lo cual estaba dentro de la escala normal.).
La historia familiar del paciente en relación con el problema de los pies era como sigue. Su abuelo paterno murió de gangrena, la cual le apareció primero en el pie derecho. El diagnóstico del médico de su abuelo incluyó endurecimiento de las arterias, baja presión y diabetes. Después de que se le amputó la pierna derecha la gangrena apareción en el pie izquierdo. Se le amputó la pierna izquierda y apareció gangrena en los muñones de ambas piernas.
El abuelo del paciente murió dos años después de la amputación de la pierna izquierda.
La madre del paciente sufría de hinchazón del tobillo derecho en los veranos. Los médicos le dijeron que el problema se debía a un mal cardiaco. El paciente informó también que todos sus hermanos y hermanas padecían de várices, al igual que su abuelo paterno. Su madre y hermano murieron de colitis.
Un médico (acupunturista) que vio al paciente diagnosticó que el problema de los pies se debía a la colitis, deduciendo que los hijos heredaban los problemas de la madre y que las hijas heredaban los del padre. El paciente se quedó sin administrarse ningún tratamiento porque el médico simplemente dio por sentado su diagnóstico sin prescribir nada. Así que el paciente se hizo un exámen médico completo por medio de rayos x, pruebas de laboratorio generales y varias biopsias del estómago. El informe médico fue qeu no tenía cáncer. No se le encontró otro problema más que los cálculos renales, para atención de los cuales vino a buscarme. Dijo que siempre había tendio problemas de circulación.
Análisis iridológico. En el iris de sus ojos aparecía una mancha negra en el área intestinal, que indicaba un intestino hipoactivo con grandes residuos tóxicos.; debilidad inherente en el área de los riñones y glándulas suprarrenales hipoactivas. Se mostraba en las áreas de lo sriónes y las glándulas adrenales que estos órganos se estaban forzando a causa de la condición tóxica de la sangre que provenía del intestino hipoactivo. Las áres de las piernas, hipoactivas; mala circulación y debilidad que, junto con la hipoactividad en las extremidades inferiores, indicaba que había residuos tóxicos en los tejidos de las piernas.
Programa. Por principio de cuentas el paciente eliminó los alimentos fritos de su dieta, disminuyó la cantidad de carne que comía, comió más ensaladas crudas y agregó varios complemetos nutritivos. Informó que: "el intestino ha mejorado de manera considerable... mis evacuaciones se han reducido de siete u ocho diarias a dos. Por desgracia los pies siguen empeorando". Entonces el paciente se sometió a un Programa de Purificación de los Tejidos de siete días, que incluía dos colemas diarios, por la mañána y por la noche. (Los colemas no son tan fuertes como los colónicos, pero son más efectivos que los enemas). La dieta depuradora incluyó caldo vegetal, tés de hierbas, vitaminas, complementos nutritivos y jugo mezclado con bolo y agua de barro. Emplastos de barro de aloe vera se aplicaron sobre las piernas. Al cuarto día, el paciente informó: "La hinchazón en el tobillo derecho ha desaparecido. Ahora está normal. La proporción de escaras en mis pies, tobillos y talones ha empezado a disminuir. Diría que ha mejorado en un 60 o 70%. Estoy entusiamado con los resultados". El xámen que se le practicó en esos días mostró una gran mejoría en las áreas ulceradas alrededor de los pies. El paciente ahora se está cepillando la piel y aplicando fomentos de agua fría en el cuerpo. La meta era aumentar la circulación y la fuerza vital. Se le prescribió que consumiera alga rodimenia para activar la tiroides y se usó Dren-C para mejorar su circulación. Tomó sustancias pancreáticas para disolver la pesada mucosa adherida al intestino. La eliminación del exceso de moco del intestino fue un paso importante para mejorar la asimilación de las sustancias nutritivas de la comida un avez que terminó l Programa de Purificación de los Tejidos. Cuando el programa de siete días había terminado, los pies del paciente estaban casi del todo limpios, las úlceras ya no estaban abiertas, la piel se había vuelto sana y limpia. El paciente lo había hecho muy bien, había cooperado completamente con el programa. Cuando se le preguntó por su reacción ante los resultados del Programa de Purificación de los Tejidos en siete días, contestó: "¡ Casi es milagroso! A mi esposa y a mi familia les va a ser difícil creerlo cuando vengan".
Al paciente se le habló de la necesidad de que cambiara sus antiguos hábitos alimenticios y sus costumbres de vida por un régimen nutritivo y de ejercicios más sano, para que mejorara su salud general e impidiera la recurrencia del problema de la pierna ulcerada. Se le dijo que le quedaba todo un año de trabajo por delante. Aunque ahora sus tobillos estaban normales al empezar cada día, la hinchazón continuaba apareciendo alrededor de las 11 a.m., o poco después del mediodía, particularmente en el pie derecho. El paciente regresó a casa y pudo ponerse unos cómodos zapatos por primer avez en más de un año.
Doctor BERNARD JENSEN.
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| Caso nº 4 |
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Historia. El paciente tenía psoriasis desde hacía siete años. Los primeros síntomas habían aparecido en el cuero cabelludo y en la piel de la cara, debajo de la barba. Este problema empeoró progresivamente hasta hacía tres años, cuando las uñas de sus dedos empezaron a mostrar perforaciones y arrugas. Un año más tarde el paciente sufría diabetes y empezó a tomar insulina. Seis meses después de la aparición de la diabetes, vino la artritis. Los primeros síntomas fueron derrame en la rodilla e inflamación del codo. El médico diagnosticó artritis psoriática. El paciente descubrió qeu la medicina occidental no posía hacer nada para aliviarlo: tomaba veinte aspirinas al día para calmar el dolor de la artrits, se aplicaba inyecciones de insulina para la diabetes y la psoriasis empeoraba. Empezó a deprimirse y a perder la esperanza.
Análisis del iris. Debilidad inherente en el intestino y en los bronquios. Congestión catarral en los pulmones. Rosario linfático, debilidad en las áreas de los riónes y el páncreas, anillos nerviosos, tiroides intoxicada, anillo escamoso, depósitos de hierro, azufre y yodo.
Programa. Se sometió al paciente a un Programa de Purificación de los tejidos de siete días. Al examinar el nivel de azúcar en su sangre se descubrió que era necesario reducir gradualmente la cantidad de insulina que requería, de dieciocho unidades a cero hacia el quinto día, cuando el nivel de azúcar en la sangre permaneció en los límites normales (70/110) sin insulina.
Resultados. La artritis mejoró sorprendentemente. El paciente tenía dificultad para ponerse los zapatos, pero ahora puede hacerlo sin problemas. Caminar le resultaba doloroso y ahora lo hace normalmente. La gravedad de la diabetes se ha reducido. Ha desaparecido la psoriasis, pero llevará tiempo para que vuelva a tener la piel normal. Ahora su piel está más húmeda. La psoriasis descarapela en muchas áreas; las escamas caen más fácilmente y hay un poco de sangrado. Ell paciente está de un humor excelente, anticipando que volverá a su casa en bicicleta.
Doctor BERNARD JENSEN
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| Caso nº 5 |
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Esta persona ha tenido un cáncer en un seno durante los últimos ocho años. Por medio de un operación se le extrajo un tumor muy maligno. Se le aconsejó hacerse una mastectomía, más ella rechazó cualquier nuevo tipo de intervención quirúrgica e intentó unos tratamientos y curas alternativas. Primeramente se hizo terapia a base de laetrille* (este compuesto se utiliza en Tijuana, México. Se trata de una medicina a base de huesos de chabacano y duraznos, y se dice que cura el cáncer). Muy poco tiempo despúes estuvo bajo el cuidado de un naturópata higienista durante cinco años. En ese tiempor siguió un programa muy estricto. El seno empeoraba y empeoraba. En un momento dado le apareción un tumor cerca de la superficie, mismo que se reventó produciendo una llaga crónica abierta y sangrante.
La paciente había asistido a los cursos y lecturas del doctor Jensen y en esas reuniones se le aconsejó que atendiera una deficiencia de calcio y un desequilibrio metabólico. Su doctor rechazó de manera determinante el control de calcio afirmando que eso sería fatal para ella.
Tuvo miedo de no seguir su consejo y no ajustó el calcio como se le habí recomendado.
La paciente se aplicó más de 300 colónicos en este tiempo. Broda Barnes le aconsejó que estabilizara la actividad de su tiroides, pues le parecía que funcionaba mal. Esto le ocasionó un aumento de calcio: entonces se le tomó radiografía de la espalda y se descubrió que la tenía como si tuviera dieciocho años.
La salud de la paciente se deterioraba rápidamente.
Entonces de le dijo que tenía un cáncer en los huesos, muy avanzado. Los huesos de su pelvis aparecían como un queso suizo. Se le dijo que tenía dos años de vida y que fuera a Hawaii a pasar sus últimos días.
De inmediato la paciente empezó tratamientos con el fin de atender sus necesidades de calcio. Para entonces el tumor se había reventado, causándoles dolores intolerables. Se le llevó a un hospital donde se le aplicaba morfina. Su estado demostraba que estaba viviendo sus últimos días. Dejó el hospital y fue a Nuevo México a recibir tratamientos radioactivos. Durante su visita ahí se le rompió una pierna. Para entonces el cáncer era una gran llaga supurante abierta y sangrante y estaba más allá de cualquier remedio quirúrgico.
Durante este periodo ofreció su vida al Señor y experimentó una crisis tremenda. Supo que tener cualquier tipo de sentimientos negativos o de resentimientos es absolutamente fatal para el bienestar. Estas cosas causarán la muerte y uno no puede entregarse a ellas si espera recobrar la salud.
Empezó a tomar de todo corazón los consejos del doctor Jensen. Combinó esto con una nueva actitud ante la vida y con un mejoramiento de su dieta. Entonces la situación cambió y su tumor empezó a retroceder y a aliviarse. Para entonces ya había tomado un Tratamiento de Purificación de tres días.
El tumor ha desaparecido y con él todos los signos del cáncer. Las pruebas de laboratorio arrojan resultados negativos. Esta mujer es una buena paciente, puesto que no se rindió y siempre ha querido trabajar para cambiar sus actitudes con respecto a la vida.
Doctor BERNARD JENSEN.
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| Caso nº 6 |
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Me habló por teléfono una antigua paciente que se había aplicado colemas, diciéndome que, aproximadamente hacia mediados de noviembre de 1980, empezó a tener asma y tos. También tenía dolores en todo el cuerpo. Estos eran algunos de los antiguos problemas que volvían a presentarse.
En agosto de 1979 sufrió un terrible resfriado con asma. En octubre del mismo año tuvo que ir al hospital, en Nueva York, con un enfriamiento en el pecho; de nuevo en noviembre tuvo que ser hospitalizada por el mismo problema. Llegó al grad de que no podía cuidar de su hijo.
Vino aquí en febrero de 1980 para tomar un Tratamiento de Purificación, ha tenido un segundo tratamiento y ha seguido el programa de mantenimiento.
Cuando el problema pasado se volvió a presentar, dejó de consumir comidas saladas y tomó sólo sospas y caldo de cáscaras de papa; durante este tiempo se aplicaba dos colemas por día, en dos días empezó a sentirse mejor y ahora se siente excelentemente bien. "¡ Diga al doctor que agradezca a Dios por el colema!"
Doctor BERNARD JENSEN
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| Caso nº 7 |
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La siguiente es una carta recibida del paciente B.F., quien se sometió a un tratamiento de colemas en abril de 1980. He aquí su informe:
" Le escribo esta nota para hacerle saber que el Régimen de Purificación de los Tejidos al que me sometí la primera semana de abril me alivió los quistes del pecho, que tanto me molestaban. Espero ver al doctor Jensen en el Curso de Nutrición que va a impartir en New Lebanon, Nueva York, en este verano. Pienso conducir todo ese día y, si es posible, ver al doctor Jensen para que me examine. El quería hacerlo y así podré ver los cambios que se han operado en mí desde que sigo la terapia de colemas".
Doctor BERNARD JENSEN
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| Caso nº 8 |
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Una llamada en octubre. Esta persona empezó el tratamiento de Purificación de los Tejidos en junio de 1980. Anteriormente su problema era una enfermedad degenerativa en los órganos genitales, sobre todo en el útero. Se le aconsejó qeu se practicara la histerectomía, pues sse sospechaba que padecía una enfermedad muy seria de tipo degenerativo.
Cuatro meses más tarde esta mujer se hizo el exámen Papanicolau. No encontraron nada anormal. Finalmente regresó a su trabajo y esrtá muy agradecida por el resultado.
Doctor BERNARD JENSEN
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| Caso nº 9 |
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A una mujer de 26 años, madre de tres hijos, se le diagnosticó esclerosis múltiple. El doctor no le dio ninguna esperanza de recuperar la salud. Los médicos no le ofrecían nada, ni dietas ni consejo nutricional, ni siquiera se le alentaba. Sólo le dijeron que no podría sanar con ningún tratamiento, que debía aceptar su condición y vivir con ella.
Sin nada que perder ante este pronóstico, ha estado trabajando con nuestro sistema, de forma que su vitalidad ha mejorado; se siente bien y está mucho mejor de los nervios. Han mejorado su digestión y su intestino.
Doctor BERNARD JENSEN
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| Caso nº 10 |
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Esta mujer ha repetido dos veces el Tratamiento de Purificación de los Tejidos.
Ha tenido serios problemas con la espina, el cuello, las articulaciones; trastornos abdominales, digestivos, pulmonares y bronquiales para poder encauzar su vida.
El primer Tratamiento de Purificación fue hace once meses y el segundo siete semanas después, como se lo recomendamos. Desde entonces ella ha estado viviendo una vida mejor desde el punto de vista alimenticio y mental, ha organizado su trabajo de modo que puede hacer más de lo que ordinariamente hacía, ha tomado tratamientos para la circulación mediante baños de Kneippe, y ha procurado arreglar su vida hasta tal punto que ella misma propició su propia crisis curativa, ese proceso inverso del cual ya hemos hablado mucho. La crisis curativa se presentó con molestias y dolores especialmentem en donde había sido operada de un disco en el cuello. Después el dolor bajó al hombro y a diferentes partes del cuerpo. El problema intestinal se volvió un tanto incontrolable, así que la paciente volvió al Tratamiento de Purificación de los Tejidos. Planeamos el tratamiento sólo para tres días debido a las muchas crisis que había tenido en los últimos tres días y pensamos que sería suficiente, pero permaneció en el programa durante los siete días.
Sus eliminaciones intestinales han sido más abundantes durante su crisis curativa que en cualquier otro tiempo. Esto es algo muy importante que hay que considerar, y quisiera discutir un poco más al respecto.
Antes de nada, descubrimos que la enfermedad es un resultado del establecimiento del catarro, moco y flema en diversas partes del cuerpo; los materiales tóxicos que han permanecido en nuestra sangre por un periodo de años han formado una especie de gelatina; la clase de material que tenemos en nuestras articulaciones.
Estamos provocando el proceso inverso por medio de una mejora de nuestra manera de comer; estamos yendo por un mejor camino desde el punto de vista de la salud. El proceso inverso se lleva a cabo a través de los tejidos, cuando éstos se regeneran, para librarlos de lo viejo y dejar que se implante lo nuevo. En otras palabras no estamos construyendo una nueva enfermedad, estamos yendo hacia atrás, ahora, y a este ir hacia atrás lo llamamos método inverso de purificación: es el método de librarnos de cualquier acumulación de enfermedad que tengamos en el cuerpo.
En este caso, descubrimos que el segundo tratamiento de eliminación, al concluir las siete semanas, no descargó mucho moco, ni catarro del intestiano. En contraste con ello, durante la crisis fue extraordinario lo que el Tratamiento de Purificación y los colemas hicieron que arrojara. Había fibras de moco y de otros materiales. Eran de tan copiosa naturaleza que una vez pesamos medio kilogramo de esta sustancia mucosa. Estaba hedionda y producía mucho gas. La paciente tuvo que recurrir a un tratamiento de colemas extraordinario con el fin de eliminar este material tóxico que se le había acumulado en el intestino. Después del sexto día descubrimos que el agua del colema salía otra vez limpia. Todavía hay una cantidad excesiva de material que se le desprende del intestino. La cantidad más grande del material tóxico fue posiblemente la de los días cuarto, quinto y sexto. Está empezando a aliviarse y ahora es tiempo de que se dirija a una dieta de transición y a un programa alimenticio regular, otra vez.
Se ha mencionado este caso porque ilustra con claridad el hecho de qeu durante la crisis de curación puede convertirse en una verdadera necesidad el repetir de nuevo el tratamiento de colemas.
Aclaro aquí que todos aquellos que siguen ese tratamiento van a tener estas crisis curativas. Ellas invertirán los problemas que ustes ha tenido en el pasado, los síntomas que usted tuvo hace diez, veinte o treinta años. Es en este tiempo cuando el material tóxico deberá eliminarse, pues el cuerpo ha licuado el catarro, ha disuelto el moco y está llegando a una fase de control. En este momento usted le ayuda en el colema.
Cuando éste termine, encontrará que transcurrirán de tres a cinco días para que ocurra una eliminción completam después de la cual estará usted listo para comenzar una vida mejor que la que ha llevado en muchos años.
La crisis curativa puede ser corta, puede ser una pequeña crisis; no tiene por qué ser larga. todas las personas que lleven este Tratamiento de Purificación de los Tejidos experimentarán estas crisis curativas.
Considero qeu la gente supera sus problemas mucho más rápido mediante este Tratamiento de Purificación de los Tejidos que mediante cualquier otro medio. Se hacen más progresos empleando este programa que sujetándose a otro cualquiera de los conocidos.
Doctor BERNARD JENSEN
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