Una descripción histórica puede leerse en el Evangelio de la Paz de los esenios: " Buscad una calabaza con un zarcillo de la longitud de un hombre; extraed su pulpa y llenadla con agua del río, calentada por el sol. Colgadla del asta de un árbol y arrodillaos sobre el suelo, ante el ángel del agua, e introducid el extremo del zarcillo en vuestra parte posterior, para que el agua pueda fluir a través de vuestras vísceras. Dejad a continuación que el agua escape de vuestro cuerpo, de forma que puedan expulsarse de vuestro interior todas las sustancias impuras y hediondas de Satanás. Y veréis con vuestros ojos y oleréis con vuestras narices toda la podredumbre que ensucia el templo de vuestro cuerpo ".
Los médicos de diferentes orientaciones terapéuticas biológicas han recomendado siempre tandas de enemas. Así, en el siglo pasado, Kuhne remitía ya a la limpieza del intestino y Rosendorff en este siglo, la pondrá en practica a lo largo de medio siglo.
Como precursor de la hidroterapia del colon cabe mencionar el baño intestinal bajo el agua. En la actualidad apenas es posible encontrar la bañera de tratamiento especial. El paciente se situaba en esta bañera y, mediante el dispositivo correspondiente, podía el propio paciente introducirse agua en el intestino grueso, para a continuación abrir la válvula y liberar el contenido intestinal a un sistema de mangueras. La sustentación en el agua favorecía la liberación del contenido intestinal, pero el inconveniente era el propio paciente quien efectuaba su propio tratamiento, con lo que no siempre podía captar sus zonas problemáticas. El gasto total era asimismo cuantioso.
La hidroterapia del colon es una posibilidad de limpieza y sanación intestinal que procede de EE UU, en donde viene aplicándose con éxito desde hace años. El método tiene la ventaja añadida de su facilidad de ejecución y eficacia. |